Solo el título de este libro nos dice tanto, encierra amor, dolor... esperanza. Aunque sabemos que las emociones no son buenas ni malas, cuando implican pérdidas en nuestras vidas, van a brotar muchísimas. En este libro, encontramos la vulnerabilidad del corazón de una madre que tuvo que decirle adiós a su hermosa hijita, aún sin haber nacido, pero amándole más que a su vida misma. Caminaremos a través de cada párrafo junto a Claudia, viviendo cada momento de felicidad, amor, sueños e ilusiones para luego entrar al dolor más grande de su vida. Lo especial en este libro, es que a pesar de invitar a vivir el doloroso proceso de duelo de un bebé que muere en el vientre, se nos invita de una manera muy empática y llena de amor a que abracemos nuestro proceso, para luego levantarnos y decidir decirle sí a la vida.