De noche todo parece transformarse y las cosas no son como se ven de día. La madre de esta historia protege a su hijo con mil artefactos para que pueda dominar sus miedos por la noche. Pero nada sale bien, ya que lo que necesita nuestro protagonista es un buen truco para alejar todo lo que le asusta: un gran beso y un gran abrazo y a dormir.