Escrito a finales de la Edad Media, el Decamerón de Giovanni Boccaccio fue la primera gran obra italiana en prosa y también ayudó a sentar las bases de la novela moderna. Dejó de lado el tema religioso y los personajes heroicos que predominaban en la época, para centrarse en temas profanos (riqueza, lujuria, engaño), provocando mucha polémica y siendo censurado incluso por la Inquisición.