La historia comienza con un descubrimiento macabro: tras una pared falsa en un antiguo apartamento de Copenhague, aparecen tres esqueletos momificados sentados alrededor de una mesa, con una cuarta silla vacía esperando a alguien. El inspector Carl Mørck y su inseparable asistente Assad se sumergen en una investigación que los lleva décadas atrás, hasta una institución psiquiátrica en la isla de Sprogø. Allí, a mediados del siglo XX, las mujeres consideradas "promiscuas" o "socialmente inadaptadas" eran confinadas y sometidas a abusos bajo un estricto control médico.