Holly Golightly es quizá el personaje más seductor creado por el maestro de la seducción Truman Capote. Atractiva sin ser bonita, tras haber rechazado una carrera de actriz en Hollywood, Holly se convierte en una de las figuras más sofisticadas de Nueva York; bebiendo cócteles y rompiendo corazones, parece ganarse la vida pidiendo dinero para sus expediciones al boudoir en los restaurantes y clubes más de moda, y vive rodeada de los tipos más absurdos, desde un mafioso que cumple condena en Sing Sing y al que visita semanalmente, hasta un caprichoso millonario con afinidades nazis, e incluso un viejo camarero secretamente enamorado de ella. Mezcla de picardía e inocencia, de astucia y autenticidad, Holly vive en permanente provisionalidad, sin pasado, sin querer pertenecer a nada ni a nadie, sintiéndose desterrada de todas partes a pesar del glamour que la rodea, y soñando siempre con ese paraíso que es Tiffany's, la famosa joyería neoyorquina.