El lenguaje ?la palabra hablada y escrita? es la herramienta de Arias al servicio de la memoria y la imaginación. La palabra surge de aquel que posee voz, o de aquel que ha reclamado su voz en las pugnas de la historia... Arias se deleita claramente en acrobacias verbales, distorsiones nominales y bromas escandalosas ?todos aspectos de su concepto del arte... Después de las bombas es una contrahistoria que denuncia lo que aconteció y anhela lo que debió haber acontecido... Enfatiza la calidad lúdica de su trabajo... La atmósfera carnavalesca refuerza la irreverencia y la sátira... El autor logra entretener y hacer reír a sus lectores; pero se trata de una risa inquieta porque éstos saben que justo debajo de la superficie de hilaridad y retozo está la horrible e intolerable realidad de Guatemala? La palabra según Arturo Arias?.