Formulado con una densidad extremadamente ligera que permite que la vara del trombón se deslice al menor toque, ideal para pasajes rápidos y técnicos en jazz, clásica o bandas de marcha.
A diferencia de las cremas convencionales que requieren mezclarse constantemente con agua o que dejan residuos pastosos con el uso diario, este aceite se mantiene estable y limpio por mucho más tiempo.
Deja una película protectora que aísla el metal de la humedad y de la acidez de la saliva, previniendo la formación de óxido verde (verdigris) en el interior de las tuberías.
El diseño de la botella cuenta con un gotero de punta delgada que permite aplicar la cantidad exacta de lubricante directamente sobre los tubos de la vara sin desperdiciar producto ni ensuciar tus manos.