Descubierto en el ático en el que pasó los últimos años de su vida, el notable diario de Ana Frank se ha convertido desde entonces en un clásico mundial: un poderoso recordatorio de los horrores de la guerra y un testimonio elocuente del espíritu humano. En 1942, con los nazis ocupando Holanda, una niña judía de trece años y su familia huyeron de su hogar en Ámsterdam y se escondieron. Durante los siguientes dos años, hasta que su paradero fue revelado a la Gestapo, ellos y otra familia vivieron enclaustrados en el “Anexo Secreto” de un antiguo edificio de oficinas. Aislados del mundo exterior, se enfrentaron al hambre, el aburrimiento, las constantes crueldades de vivir en espacios confinados y la amenaza siempre presente de ser descubiertos y morir. En su diario, Ana Frank registró vívidas impresiones de sus experiencias durante este período. A veces reflexivo, conmovedor y divertido, su relato ofrece un comentario fascinante sobre el coraje y la fragilidad humanos y un autorretrato convincente de una joven sensible y enérgica cuya promesa se vio trágicamente interrumpida.