No sabe por qué... pero se siente diferente. Cada día, mientras algunos se quejan de tener que madrugar... a ella le encanta madrugar para escuchar los secretos que susurran las alegres nubes matutinas... La capacidad de escuchar (y estar en) las nubes, mecerse entre las olas del mar, aprovechar cada destello de luz y color que nos ofrece el día, o jugar con la luna, es una habilidad.