Un triple asesinato en un elegante hotel de París. Una caja fuerte rota. Todas las sospechas recaen sobre Arsène Lupin, aunque se cree que Herlock Sholmès le disparó. Junto al cadáver del millonario Kesselbach aparece una tarjeta de visita de Arsène Lupin. Contrariamente a las teorías del Fiscal General y del Ministro del Interior, el jefe de policía Lenormand defiende la inocencia del ladrón del caso y dirige las investigaciones hacia una misteriosa banda: el asesino del estilete y su cómplice, el Comandante Parbury, alias Ribeira, alias Barón Altenheim. Como cajas chinas, se suceden dobles identidades, pistas contradictorias y desconcertantes.