Segunda entrega de la saga Dollanganger. Cathy, Chris y Carrie siempre estarán obsesionados por el recuerdo de su aterradora experiencia en el ático de Foxworth Hall. Su madre, que siempre había sido cariñosa y atenta, se vio obligada a actuar como si no existieran. Ella sucumbió a las manipulaciones del despiadado Oli a través de Foxworth, quien la convenció de que los niños eran producto del pecado. Pero ellos no tenían la culpa de nada...