Es el punto dulce del audio. Sus altavoces de graves de 5.5" son lo suficientemente grandes para entregar bajos profundos y contundentes (bajando hasta 55 Hz) sin necesidad de comprar un subwoofer por separado, pero mantienen un tamaño que cabe perfectamente sobre un escritorio estándar.
Con 100 watts de potencia pico y un nivel de presión sonora brutal de 105dB, ofrecen un volumen impresionante sin perder calidad ni distorsionar. Son perfectos para mezclar, editar video, o incluso para el DJ que practica en casa.
Cuentan con amplificación separada. Esto significa que las frecuencias bajas no se "comen" a las altas al subir el volumen, garantizando que la voz y los platillos suenen siempre cristalinos por encima del bajo de la canción.