Esta historia habla de tejer y de fútbol, de cómo nuestros recuerdos se plasman en los cuentos de una abuela y nuestros sueños en la pasión deportiva de su nieta, una niña maya ixil que ama tanto el balón como las historias. Es un relato que refleja el mundo híbrido que habitan los niños centroamericanos. Fue finalista en el Tercer Concurso de Literatura Infantil y Juvenil Centroamericana, organizado por Libros para Niños.