Forjada enteramente en metal precioso legítimo bajo rigurosas normativas de pureza, garantizando una joya que preserva su valor y un pulido espejo de alta gama.
Sus proporciones han sido milimétricamente cuidadas para lucir estilizadas y sobrias.
Se adapta perfectamente tanto a la anatomía masculina como a la femenina con total naturalidad, incorpora una práctica sección de eslabones al final junto al broche reasa.
Esto permite regular el largo exacto de la pulsera a la medida de tu muñeca, garantizando comodidad absoluta y un cierre seguro.
La Medalla Milagrosa cuenta con un acuñado pulcro que define la efigie sagrada con nitidez, complementada por una cruz lisa de bordes suaves que evita enganches.