Según el Dr. Manuel Sans Segarra, el ego (o nuestro falso yo) es lo que nos impulsa a actuar por envidia, resentimiento y competitividad. Si comprendemos que la muerte es simplemente un proceso en el que nos despojamos de todas las posesiones materiales, incluyendo nuestro cuerpo, y actuamos con el poder del Superconsciente (nuestro verdadero yo), evitaremos gran parte del mal que aqueja al mundo y, además, superaremos nuestra angustia existencial.