«Lo importante yace bajo la superficie», sospecha Byobu. «Por eso cava, cava dondequiera que se abre un espacio libre, dondequiera que pueda alcanzar un trozo de tierra sin árboles, sin casas, sin una estructura». Hay un deleite en redescubrir lo cotidiano a través del lenguaje refinado de la poesía lírica. Como si al nombrar lo común con extraordinaria precisión, no solo surgieran nuevos poemas, sino también nuevos mundos. Como si se realizara un acto de magia verbal, transformando la realidad desde sus engranajes más profundos.