¿Eres exigente, dependiente o inseguro en tus relaciones? ¿Sientes celos con frecuencia? ¿Estás constantemente nervioso o eres excesivamente posesivo con la persona más importante de tu vida? ¿Tienes miedo de no ser digno de amor, pero no lo demuestras? Si te reconoces en estas descripciones, es probable que sufras de apego ansioso, un miedo al abandono que a menudo proviene de experiencias de la primera infancia.