En El arte de la prudencia Baltasar Gracián utiliza el aforismo, pero innovando en su singularidad y sobre todo en su brevedad retorcida, sinuosa y a veces tortuosa. Gracián nos presenta todo un sistema de pensamiento, una amplia lista de preceptos y criterios prácticos de conducta para prosperar en el arriesgado entorno social de su tiempo: el siglo XVII, siempre encaminado al éxito personal y totalmente vigente en nuestros días. Se trata de sobrevivir en un mundo hostil.