El Asco, una de las novelas más célebres de Horacio Castellanos Moya, es sin duda la más controvertida de toda su obra y aquella por la que los lectores de su país siempre lo recordarán. En sus páginas, el autor se propuso «llevar a cabo una demolición cultural y política de San Salvador, tal como Thomas Bernhard lo hizo con Salzburgo», y el resultado es una novela extraordinariamente incisiva y mordaz, un reconocimiento y una crítica feroz de su país, por la que recibió amenazas de muerte que lo obligaron al exilio.