En El beneficio de la duda, el pastor y autor superventas Craig Groeschel muestra que la duda no tiene por qué ser un callejón sin salida y nos enseña que hacer preguntas, buscar respuestas y lidiar con ellas puede acercarnos a Dios. Todos tenemos dudas. Es completamente normal ser humano y no tener todas las respuestas. Los cristianos dudan de si Jesús es quien dijo ser, de cuánto contradicen la Biblia los descubrimientos científicos e incluso de si Dios existe. Pero las dudas no tienen por qué distanciarnos de Dios: pueden acercarnos a él.