Mississippi, 1933. Meg, de once años, vive en un orfanato desde que su madre desapareció sin dejar rastro en Nochebuena. Con el paso del tiempo, la esperanza de que su madre regrese se desvanece y la vida en el orfanato se vuelve cada vez más difícil. En medio de la privación y el silencio, Meg aprende a sobrevivir aferrándose a un único sueño: que una familia la elija y le dé un hogar.