Ana Frank, una niña alemana de ascendencia judía, vivió feliz en Ámsterdam a pesar de la guerra, cuando la invasión nazi de Holanda la obligó a esconderse en un ático con sus padres, su hermana Margot y otros cuatro refugiados. Entre 1942 y 1944, escribió su famoso y desgarrador Diario, un relato único de horror y barbarie, así como un conmovedor retrato de las experiencias y sentimientos de una adolescente que escribe para intentar escapar de su propia realidad. Ana murió en el campo de Bergen-Belsen en marzo de 1945, pero su voz esperanzadora permanece en su Diario y sigue cautivando a millones de lectores. Con la sensibilidad, el simbolismo y la ternura que caracterizan su obra, Maria Hesse ilustra uno de los textos más emblemáticos de la historia y la literatura contemporáneas.