Una noche de diciembre, un cuerpo yace en el suelo de la habitación 622 del Palacio de Verbier, un hotel de lujo en los Alpes suizos. La investigación policial nunca llegará a completarse y el paso del tiempo hará que muchos olviden lo ocurrido. Años más tarde, el escritor Joël Dicker llega a ese mismo hotel para recuperarse de una ruptura.