Se suele pensar que la innovación es responsabilidad de los emprendedores dinámicos del sector privado y que el Estado —esa entidad anquilosada— debe mantenerse al margen. En *El Estado emprendedor*, su libro más emblemático, Mariana Mazzucato desmantela este falso mito para demostrar que el Estado, lejos de limitarse a intervenir en el mercado para corregir posibles errores o abusos, es en realidad una organización audaz, capaz de asumir las inversiones más arriesgadas y un facilitador clave de las innovaciones tecnológicas que impulsan el crecimiento económico.