El huésped de Drácula, el relato que da título a este libro, fue escrito por Bram Stoker (Clonfarf, Irlanda, 1847 - Londres, Inglaterra, 1912) como primer capítulo de su novela Drácula (1897), cumbre de la literatura gótica de terror y que se ha convertido en el mayor clásico del género. Oscar Wilde dijo de ella que era «la novela más bella jamás escrita» y su mítico personaje principal, un vampiro y conde de Transilvania, fascinó, entre otros muchos contemporáneos, a Arthur Conan Doyle, con quien Stoker compartía la afición por el espiritismo y las ciencias ocultas. Son innumerables las adaptaciones cinematográficas que ha inspirado Drácula, así como las secuelas literarias y teatrales a las que sigue dando lugar. Tras una infancia marcada por la enfermedad, Bram Stoker fue funcionario durante varios años y publicó otras novelas, como La dama del sudario (1909), así como numerosos relatos, entre ellos su magistral El entierro de las ratas, también en esta selección, aunque su mayor actividad fue como crítico teatral y representante del actor Sir Henry Irving, con quien llegó a dirigir el Lyceum Theatre de Londres, pero que ejerció una influencia tiránica sobre Stoker y se le decía que tenía un carácter vampírico.