La primera parte de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha fue escrita en 1615. Cervantes no iba a escribir una continuación, pero otro autor -cuyo seudónimo era Avellaneda- escribió una segunda parte en la que Don Quijote se presenta a sí mismo de una manera diferente. Por eso Cervantes escribió una rectificación de la imagen de Don Quijote, cuyo prólogo nos dice: "Dios me ayude, y con qué anhelo debes estar esperando ahora, ilustre lector, o plebeyo cualquiera, este prólogo, creyendo encontrar en él venganzas, pleitos y vituperios del autor del segundo Don Quijote".