El mundo de este niño está lleno de ruinas, escombros y devastación. Un día descubre una planta y la cuida hasta que se convierte en una enorme enredadera, pero los soldados la arrancan. En primavera, brotan pequeñas plantas al otro lado de la alambrada, donde una niña las cuida. Ahora la enredadera crece fuerte y frondosa; nadie puede derribarla. «El jardín de un niño» es un canto de esperanza, paz y un futuro sin conflictos. Porque creer en los niños es tener esperanza.