El Jorobado de Notre Dame (Nuestra Señora de París) se ha convertido, con el tiempo, en un símbolo vivo del Romanticismo y, por supuesto, en una de las mayores obras maestras de la literatura universal. Una historia de amor imposible, a la sombra del mito de "La Bella y la Bestia", donde personajes desafortunados se cruzan en un París sombrío de callejones oscuros y desiertos, en el que la arquitectura gótica de la catedral de Notre Dame, declarada Patrimonio Cultural de Francia por Victor Hugo, brilla con luz propia.