El lenguaje corporal revela más sobre las personas que sus propias palabras. Nuestros gestos pueden mostrar que nos sentimos inseguros, incómodos, molestos, desconfiados, decididos, fuertes o complacientes. Tampoco nos causa la misma impresión alguien que nos ofrece un buen apretón de manos que alguien que nos lo ofrece a la ligera, o alguien que se recuesta en un sillón en lugar de sentarse en el borde.