¡El monstruo del armario se ha enamorado de nosotros! Hace días que anda con la cabeza en las nubes porque dice que tiene mariposas en el estómago, y si le miras de cerca a los ojos ves corazones rosados, suaves y azucarados como gominolas. Su corazón late a mil por hora, no puede concentrarse para nada en clase y se ha vuelto muy engreído. No se parece a él. ¡El amor nos ha dado la vuelta!