¿Es posible que eventos que tuvieron lugar hace casi tres mil años ahora estén determinando el curso de nuestro mundo y también el curso de nuestras vidas? ¿Podrían las antiguas figuras del Medio Oriente tener la clave de los líderes de nuestro propio tiempo, lo que hacen, cuándo ascienden y cuándo caen? ¿Es posible que este antiguo paradigma haya determinado no solo los eventos de los tiempos modernos sino también su tiempo, incluso hasta los días y fechas exactos?