Alejado de las perspectivas sociológicas y cientificistas, en este ensayo el autor reflexiona sobre los orígenes de los pueblos americanos, e indaga las razones que dan cuenta de su fractura histórica. Publicado hace más de 50 años, este ensayo se complementa ahora con otros artículos que se integran a su cuestión central, en los que se tratan temas como los peligros de seguir interpretando a América desde una clave europea o la importancia de abandonar el refugio que brinda la nostalgia del pasado para alcanzar un arte nacional, entre otros.