Para comprender mejor la música de Mozart en la actualidad, dos tareas historiográficas parecen esenciales: primero, situar la obra del compositor dentro de la cultura de su tiempo, concretamente la Ilustración tardía; segundo, considerar la relación entre ciertos aspectos de sus composiciones y la estética del primer Romanticismo alemán. Este enfoque es particularmente relevante en el estudio del Réquiem de Mozart, cuya historia no solo es fascinante, rica y compleja, sino también plagada de ilusiones, trampas y malentendidos. Miguel Ángel Marín analiza y explica magistralmente estos aspectos para facilitar la comprensión del impacto que el Réquiem tuvo en España (y en algunas partes de Latinoamérica) a lo largo del siglo XIX. Este estudio es tan exhaustivo como lúcido y atractivo, y se centra en una de las pocas obras musicales que han alcanzado popularidad universal en la milenaria historia de la música.