Esta ambiciosa novela confirma a Arriaga como uno de los escritores más potentes, intensos y originales de la literatura contemporánea. A los diecisiete Juan Guillermo ha quedado huérfano y completamente solo. Hace tres años, Carlos, su hermano mayor, ha sido asesinado por fanáticos religiosos; Abatidos por el dolor, sus padres y su abuela mueren. En el extremo de la rabia y la desesperación, Juan Guillermo jura venganza. El problema es que los jóvenes religiosos están muy bien organizados, cuentan con el respaldo de poderosos, portan armas, han entrenado en artes marciales y, para colmo, están coludidos con Zurita, comandante de la policía judicial. Esta sensación permanente de vendetta convive con una entrañable historia de amor que evita que el protagonista se deslice en la vorágine de la autodestrucción. Paralelamente discurre la historia de Amaruq, un hombre que en los bosques helados del Yukón se obsesiona con perseguir a un lobo y cuyo viaje lo lleva a las profundidades de la locura y la muerte.