En un mundo asolado por una economía incierta y un desempleo masivo, ¿quién no quiere soluciones efectivas que aceleren la recuperación? El Estado no tiene la capacidad de crear empleos reales. Sólo hay un grupo de personas que pueden ayudar a restaurar la prosperidad en el mundo: los empresarios, en particular aquellos con el toque de Midas: empresarios audaces, emprendedores e irreverentes, como se describe en este libro magistral. Aquellos que crean más empleos, que traen más prosperidad a la mayor cantidad de personas, son los que ganan más.