La aclamada secuela de El juego de Ender, ganadora de los premios Nebula (1986), Hugo (1987) y Locus (1987). Una de las mayores sagas de ciencia ficción jamás publicadas. Tras el genocidio de los Formics, Ender Wiggin desapareció, y en su lugar surgió una poderosa voz: la nueva religión de los Oradores de los Muertos, que sirven como sacerdotes para aquellos que no creen en ningún dios, pero sí en los valores de la humanidad.