La vida de Lily no siempre ha sido fácil, pero eso nunca le ha impedido luchar por la vida que desea, y ha recorrido un largo camino para llegar a donde está ahora. Su vida comienza a cambiar el día en que Ryle Kincaid, un neurocirujano extraordinario, se interesa por ella. Ryle es decidido, testarudo, quizás incluso un poco arrogante, pero también es sensible, increíblemente atractivo, brillante y siente una gran debilidad por ella. Todo en él es perfecto, excepto su total aversión a las relaciones, así que cuando Lily se da cuenta de que ella es la excepción a su regla de "no tener citas", no puede evitar preguntarse por qué tomó esa decisión.