Su aroma fresco y herbal ayuda a crear ambientes limpios, revitalizantes y agradables para el hogar o espacios de trabajo.
Es ampliamente reconocido por sus propiedades purificantes, siendo uno de los aceites esenciales más utilizados en rutinas de bienestar y cuidado personal.
Puede utilizarse en difusores para refrescar y aromatizar espacios con una fragancia natural y estimulante.
Tradicionalmente se emplea como complemento en rutinas de cuidado de la piel, especialmente en pieles con tendencia a imperfecciones.
Su fragancia favorece una sensación de limpieza, frescura y bienestar durante las actividades diarias.
Al diluirse adecuadamente en un aceite portador, puede utilizarse en masajes relajantes y aplicaciones tópicas dentro de rutinas de autocuidado.
Aromaterapia: Usar en difusor agregando de 15 a 20 gotas en agua, o inhalar el vapor añadiendo unas gotas en agua caliente.
Vía tópica: Diluir siempre en un aceite portador o vegetal (coco, jojoba, almendra, rosa mosqueta, semilla de uva, macadamia o aceite base) antes de aplicar sobre la piel. Ideal para masajes relajantes.
Baños: Añadir unas gotas al agua de la bañera para una experiencia de relajación profunda.
- Recomendaciones:
No utilizar durante el embarazo.
Evitar el contacto con los ojos y mucosas.
No ingerir.
No usar si se padecen enfermedades del riñón o el hígado.
No aplicar directamente sobre la piel sin diluir.
Suspender su uso en caso de irritación.
Conservar en un lugar fresco, seco y protegido de la luz.