Su aroma floral suave y delicado ayuda a crear ambientes relajantes que favorecen el bienestar y la tranquilidad.
Es uno de los aceites esenciales más utilizados en aromaterapia gracias a su versatilidad y a su capacidad para promover una sensación de calma y equilibrio emocional.
Su fragancia puede contribuir a reducir la sensación de estrés y favorecer momentos de relajación después de una jornada intensa.
Resulta ideal para rutinas nocturnas, espacios de descanso y ambientes diseñados para promover una sensación de confort y serenidad.
Al diluirse adecuadamente en un aceite portador, puede utilizarse en masajes relajantes y en rutinas de cuidado personal.
Tradicionalmente se emplea como complemento en el cuidado de la piel dentro de aplicaciones tópicas debidamente diluidas.
Aromaterapia: Usar en difusor agregando de 15 a 20 gotas en agua, o inhalar el vapor añadiendo unas gotas en agua caliente.
Vía tópica: Diluir siempre en un aceite portador o vegetal (coco, jojoba, almendra, rosa mosqueta, semilla de uva, macadamia o aceite base) antes de aplicar sobre la piel. Ideal para masajes relajantes.
Baños: Añadir unas gotas al agua de la bañera para una experiencia de relajación profunda.
- Recomendaciones:
No utilizar durante el embarazo.
Evitar el contacto con los ojos y mucosas.
No ingerir.
No usar si se padecen enfermedades del riñón o el hígado.
No aplicar directamente sobre la piel sin diluir.
Suspender su uso en caso de irritación.
Conservar en un lugar fresco, seco y protegido de la luz.