El libro de los niños extraordinarios muestra una galería de niños notables, tanto en sus dones “extraordinarios” como en su sufrimiento. Los personajes, piezas únicas, rarezas creadas como un experimento alquímico, llegan a nosotros moldeados por familias peculiares y siempre imperfectas. La niña poeta, el niño melancólico, la niña enojada, el niño arcilla, entre otros, entran y salen del teatro familiar, revelando el lado siniestro de la vida cotidiana.