Ha pasado un año desde los horribles acontecimientos en Freddy Fazbear's Pizza, y Charlie está haciendo todo lo posible por seguir adelante. Ni siquiera la emoción de empezar en una nueva escuela puede hacer que olvide lo que pasó; todavía está atormentada por pesadillas de un asesino enmascarado y sus cuatro temibles animatrónicos. Charlie quiere creer que la terrible experiencia ha terminado, pero cuando se descubren una serie de cuerpos cerca de la escuela, cubiertos de cicatrices que le resultan inquietantemente familiares, se ve atraída nuevamente al mundo de esos horribles seres creados por su padre.