Así comienza la fascinante historia del aclamado actor Matthew Perry, que nos lleva de la ambición infantil a la fama, la adicción y la recuperación tras un grave problema de salud que puso en peligro su vida. Antes de las frecuentes visitas al hospital y las estancias en rehabilitación, estaba Matthew, de cinco años, que viajaba de Montreal a Los Ángeles, alternando entre las casas de sus padres separados; Matthew, de catorce años, que era una estrella del tenis canadiense de renombre nacional; Matthew, de veinticuatro años, que consiguió un codiciado papel protagonista en el entonces comentado episodio piloto de Friends Like Us... y mucho más.