Después del divorcio de sus padres, las gemelas Ivy e Iris, de 10 años, se separaron: Ivy vivía con su padre, Iris con su madre. Seis años después, y tras la trágica muerte de su madre, las gemelas se reencuentran: Iris se muda con Ivy y su padre. Devastada por los acontecimientos recientes, Iris pasa las primeras semanas en un silencio casi total: la única persona con la que habla es Ivy. Iris siente que su vida ha terminado y no sabe qué hacer. Ivy le promete a su gemela que ahora pueden compartir su vida. Después de todo, ser hermanas es una promesa que Iris se tomará muy en serio. Y en poco tiempo, los amigos de Ivy, su vida escolar y su novio caen bajo su poder de atracción.