En nuestro día a día, inevitablemente nos topamos con personas difíciles. Jefes autoritarios y despectivos, vecinos quejumbrosos, compañeros de trabajo o de clase envidiosos, familiares que siempre nos culpan de todo, hombres y mujeres arrogantes, irritables o deshonestos: todas estas personas "tóxicas" nos causan malestar, pero algunas pueden arruinarnos.