El aceite de hígado de bacalao se compone de los mismos ácidos grasos que el aceite de pescado omega 3, es decir, EPA y DHA, con la adición de vitamina A y D.
Apoya al sistema nervioso, a la visión, favorece un sistema cardiovascular más sano y fortalece el sistema de defensa. Brinda apoyo a la piel, ojos, articulaciones.
Por su acción anti-inflamatoria contribuye a la restauración del epitelio de las vías respiratorias, bronquiales y pulmonares.