Equipado con una base de tres patas metálicas sólidas que bajan el centro de gravedad, evitando que el soporte se voltee fácilmente ante tropiezos o vibraciones en el escenario.
El cono central está recubierto con materiales suaves o almohadillas plásticas que protegen el interior de la campana de la trompeta, evitando rozaduras y marcas en el acabado del metal.
Las patas metálicas cuentan con un sistema plegable que permite retraerlas por completo, facilitando guardar el soporte directamente dentro de la campana del instrumento o en el bolsillo del estuche.