Tener la ambición de ser astronauta, el sueño de navegar los siete mares o la fantasía de conocer un dinosaurio suena irreal, pero es una forma de fomentar la imaginación de los niños y desarrollar su capacidad para fijarse metas y aspiraciones en la vida. El mundo puede ser un lugar mágico donde pueden cumplir sueños hermosos como saltar en charcos o tener miles de amigos, así que... ¡que nada ni nadie impida que los niños sueñen en grande!