En el reino de Arrow, todo es una mentira. Leith de Grey creía que ir a esta nueva tierra y ofrecerse como voluntario para luchar en la arena de gladiadores —crueles y sangrientos torneos donde solo sobreviven los más fuertes— le reportaría el oro suficiente para salvar a su hermana moribunda. Pensaba que no tenía nada que perder. Se equivocaba, y lo perdió todo. Su esperanza. Su libertad. Su propia humanidad. A Leith solo le queda su cuerpo marcado por la batalla, consumido por la rabia y endurecido por años de lucha por el derecho a vivir un día más.