En este instante podría beber sangre caliente y hacer cosas tan amargas que el día temblaría al verlas. En una noche gélida, tan ominosa que el viento se convierte en mensajero de terribles presagios, Hamlet, Horacio y tres soldados se reúnen con el propósito de desentrañar el misterio que rodea al espectro que ha aparecido durante las últimas noches cerca del castillo.