A los dieciocho años, Trinity Marrow puede estar quedando ciega, pero es capaz de ver fantasmas y espíritus y comunicarse con ellos. Su extraordinario don es parte de un secreto tan peligroso que Trinity ha estado escondido durante años en un complejo aislado fuertemente custodiado por Guardianes, gárgolas que cambian de forma y protegen a la humanidad de los demonios.